¡No empujéis así! ¡Tranquilos ahí atrás! ¡Me estás pisando los dedos de los pies! ¡Quita los pies de ahí! ¿Qué hay que ver ahí delante? Empujar tampoco le sirve de nada a nadie. ¡Nosotros no empujamos! Hay cuatro que se suben al tejado de la casa y lo derriban. A través del agujero bajan a un paralítico. Justo donde está Jesús. Jesús mira hacia arriba con asombro y le dice al que han bajado: «Tus pecados te son perdonados». «Toma tu camilla, levántate y anda». La gente que rodea a Jesús se agolpa: «¡No te creas tan importante!». ¿Qué le está diciendo? «¡Callaos!». Mirad lo que hace: ¡se levanta! ¡Es una locura! ¡Camina, eso es imposible! Coge la camilla. ¡Y camina!